Que el Gobierno de California Vuelva a Funcionar
El próximo gobernador debe estar listo para defenderse de la multitud para dirigir a una legislatura quebrada fuera del desorden de partidiarismo venenoso. Se va a necesitar trabajo duro, paciencia, y un entendimiento agudo del proceso.
Yo tengo un conocimiento profundo de cómo funciona el gobierno y como operan los políticos. Yo lo he visto como gobernador, como alcalde, y como procurador. Yo se como hacer presupuestos bien equilibrados y a tiempo. Yo aprendí de primera mano de cómo las estúpidas regulaciones estatales pueden detener trabajos y desarrollos en las ciudades como Oakland; y las disputas ridículas de jurisdicción y las reglas sin limites demoran la construcción de nuevas líneas de transmisión para traer energía solar a nuestras ciudades. Yo se como quebrar estos aprietos políticos, en las ciudades y en la capital estatal.
Como gobernador, me aseguraré de que el dinero es usado con cuidado y que el gobierno estatal opera lo mas eficientemente posible. Yo siempre he tomado una manera sin tonterías y frugal con el dinero de los contribuyentes.
MI RECORD:
El American Conservative una vez dijo que yo “era mucho mas conservador fiscalmente que el gobernador Reagan.” Mi filosofía siempre ha sido de frugalidad y de vivir dentro de nuestros medios.
Como gobernador, yo aprobé rebajas de impuestos en que californianos pudieron ahorrar mil millones de dólares en solo ocho años. Relativo al aumento en la economía del estado, el gobierno estatal creció por un porcentaje más chico que bajo cualquier otro gobernador. Yo fui el único gobernador quien vetó el aumento de sueldo para los empleados estatales (hice lo mismo dos veces) y hasta rechacé un aumento de mi propio sueldo. Yo también fui el primer gobernador de California que propuso reformas del sistema de pensión y de un sistema de dos niveles que redujo los costos de pensión de nuevos empleados para el estado. Durante mi tiempo como gobernador, California ahorró $5 mil millones en fondos para en tiempos difíciles que fue crucial para preservar los fondos para las escuelas, los servicios de policía y bomberos después de que los votantes recortaron los impuestos locales por un tercio en 1978.
Como el Alcalde de Oakland, yo fusioné los departamentos, recorté el papeleo que estaba bloqueando desarrollos necesitados y dirigí una oficina del alcalde a una fracción de empleados que los otros alcaldes requirieron.
Como procurador, he reducido considerablemente los gastos del Departamento de Justicia (“DOJ”), devolviendo más de $296 millones en ahorros del presupuesto al fondo estatal general. Eliminé 800 puestos, doblé diez divisiones a cuatro y bajé el presupuesto operativo de la oficina del procurador por casi un 10%, y reduci considerablemente los gastos operativos, incluyendo costos de viaje y sobretiempo. Si se adopta nuestra presupuesto propuesta del DOJ, la ultima vez que el DOJ haya operado con un fondo General igual de difícil habrá sido mas de una década, en el año fiscal 1997-98.